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Noemí y Campamento Esperanza y Alegría

Noemí y Campamento Esperanza y Alegría

Foto_Campamento 1A veces, una persona que parece llevar una vida normal puede estar enfrentando tristeza y, en lugar de responder con lágrimas, dedica su vida para crear un mundo diferente. Esta persona transforma la situación y se convierte en una heroína por accidente. Esta es la historia de Noemí Paniagua Torres.

Noemí nació el 8 de Agosto de 1965 en Santo Domingo, donde creció y dio a luz a una hija. En 1994, Noemí se mudó a La Romana con una amiga. Poco después se encontró trabajando con las Religiosas Adoratrices. Dedicadas a servir a las mujeres vulnerables, las Religiosas Adoratrices empezaron a colaborar con la Fundación MIR y con el Dr. Stephen W. Nicholas, quien estuvo comprometido a prevenir la transmisión de VIH de mujeres embarazadas a sus hijos. La Clínica de Familia La Romana oficialmente nació en base a esta colaboración.

En 2005, Noemí dejó su trabajo con las hermanas y se adhirió al equipo de la Clínica de Familia, donde trabajó en varias posiciones, últimamente como Coordinadora del Programa Comunitario. En esos tiempos, la Clínica de Familia se estuvo convirtiendo en el principal proveedor de servicios de salud para personas con VIH en el este de la República Dominicana. La Clínica de Familia ofrece atención de salud de alta calidad, y en esa época se deseaba expandir servicios de apoyo social que son tan importantes para mantener la salud de sus usuarios. Noemí tuvo un rol clave en fortalecer a los nuevos programas de trabajo social y promoción comunitaria. Noemí también fue la líder del programa de apoyo para cuidadores de niños y adultos frágiles con VIH en colaboración con su mentor, la Dra. Consuelo Beck-Sagué, una especialista en infectología pediátrica quien ayudó a crear el programa de VIH en la Clínica de Familia.

Fue una progresión lógica del trabajo previo de Noemí con mujeres vulnerables a su trabajo en la Clínica de Familia. Ella era una mujer inteligente, animada, creativa y muy trabajadora. Le importaba el bienestar de los demás. En sus primeros días en la Clínica, Noemí se enfrentó con la realidad de las personas viviendo con VIH. Lo vio con hombres ancianos, con mujeres embarazadas, con abuelas y con padres, pero lo que más le impactó fueron las caras de los niños quienes habían contraído el VIH antes de nacer o durante su nacimiento. Ella sabía que los servicios sociales que incluyen alimentación suficiente y vivienda, eran críticos para estos niños. Pero ella también sabía que los servicios de salud mental y actividades recreativas también eran vitales a su bienestar.

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Noemí y Consuelo fueron testigas de las tantas necesidades de los niños recibiendo atención en la Clínica. Dos de esas necesidades son diversión sana y amor incondicional – Noemí y Consuelo rápidamente planearon una pijamada para veinte niños. Una idea nació y muy pronto la pijamada se transformó en un campamento de verano. Ahora, once años después, su visión se ha convertido en el Campamento Esperanza y Alegría – un campamento de dos semanas para niños con VIH de todo el este de la República Dominicana.

Bajo la dirección de Noemí, el Campamento creció poco a poco, de una semana a dos, de un grupo de 20 campistas a un grupo de 80 campistas y 30 voluntarios. Noemí creó un paraíso lejos de los desafíos que casi todos los campistas enfrentan diariamente. En Campamento, los campistas reciben tres comidas nutritivas cada día, mientras que en sus hogares, muchos de los campistas no saben cuándo será la próxima vez que comerán. Con habitaciones divididas para niños y niñas, cada campista tiene su propia cama y un lugar tranquilo y cómodo para descansar. Los campistas participan en sesiones sobre cómo mantener su propia salud física y emocional. Tal vez el aspecto más importante de Campamento es que los campistas están rodeados de adultos cariñosos que son una mezcla de dominicanos y extranjeros, quienes crean un ambiente lleno de amor y seguridad. En proveer lo básico de una vida saludable – comida, una cama, descanso, diversión, educación, salud y amor sin condiciones – Noemí demostró que aunque los campistas faltan algunos de éstos en sus hogares, los podrían tener en el Campamento. De esa forma Noemí ayudó a dar a los campistas esperanza por una vida mejor.

Campamento Esperanza y Alegría, sin embargo, es mucho más que sólo esperanza. Los campistas participan en actividades de arte y deporte todos los días. Cantan y bailan durante las horas de comida y exploran el medio ambiente natural en las tardes. Para muchos, es su primera o única oportunidad de nadar en una piscina o en un río. Pero el evento culminante de Campamento es el Gran Show de la última noche, cuando los campistas comparten sus talentos de cantar, bailar y actuar con sus compañeros. Esta combinación de seguridad, alegría y esperanza es la creación de Noemí. Como un ex-campista lo explicó, “Para Noemí, el fundamento de Campamento fue la seguridad y las sonrisas de los campistas.”

Mientras que Campamento ha crecido, así también han crecido sus campistas y Noemí estuvo allí durante cada paso. Noemí cuidaba a los niños durante Campamento y los acompañaba durante el año llegando a Campamento, asegurando que mantuvieran su salud física, para que pudieran disfrutar de los beneficios de salud mental de Campamento en las montañas de Jarabacoa. Gracias a su dedicación a través de los años, más de 300 niños han asistido el Campamento desde su creación en 2005.

Por eso fue un impacto muy grande para una generación de niños y jóvenes con VIH en el este de la República Dominicana cuando Noemí falleció repentinamente el 23 de diciembre de 2014, después de diez años de dedicación a Campamento Esperanza y Alegría. Su impacto, sin embargo, ha seguido. “Nunca dejarás de ser nuestra maestra, enseñándonos tanto; tus lecciones de la vida serán aplicadas en nuestras propias vidas,” comentó un campista en Facebook. Otro campista escribió, “Noemí fue una gran mujer…me enseñó tanto sobre humildad, amor, alegría…ella siempre tenía una sonrisa y en su corazón un deseo de apoyar a los demás…Le extraño. Nunca habrá otra persona como Noemí.”

Puede ser que dos semanas de Campamento no parece tan significativo, pero para estos campistas y muchos más, es algo muy grande – para muchos de ellos, son las mejores semanas de sus veranos y de su niñez. Noemí fue su superhéroe, haciendo realidad actividades recreativas no imaginables. Ella vio sus retos y fue la visionaria de responder a las necesidades tan importantes pero muchas veces olvidadas en esta comunidad – alegría y esperanza.

Aunque Noemí no estará presente este año por la primera vez en la historia de Campamento Esperanza y Alegría, los valores que ella vivía y trajo a Campamento estarán presentes sin duda. Su amiga Consuelo, con lágrimas cayendo, dice que Noemí, quien era su inspiración durante sus cuatro años en la República Dominicana y desde entonces, “Estará en Campamento este año. ¿Cómo no pudiera ser así?”

 Por: Adam Halpern, previo tío de Campamento Esperanza y Alegría

Si usted desea aprender más sobre el campamento y los programas que ofrece Clínica de Familia La Romana, visite en nuestra página web: www.clinicadefamilia.org.do/campamento. Estamos en el proceso de recaudar fondos para Campamento Esperanza y Alegría 2015. Si está interesado en donar, favor de contactarnos a: info@clinicadefamilia.org.do ó 809-813-2934 x106.

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